Somos tres protagonistas, cada uno de una historia. Pero rayos, como me gustaría ser la protagonista de la suya y no de la de él.
Es raro, es difícil saber como actuar cuando fuiste la victima y después sos el victimario. Cuando te obsesionaste y luego fuiste la obsesión. Entendes como es estar del otro lado pero estas ciega en la maldición de un egoísmo en su forma pura, de una prueba a tu propio ser, de un cuento que para vos es de hadas, dragones y príncipes, pero solo es un cuento mas para madurar y crecer, de esos que no te leen todas las noches hasta dormirte sino que lo lees una sola vez.
No soltás tu obsesión, no te dejas avanzar, te quedas estancada por no lograr tu objetivo, por no tener lo que querés, y lo peor es que bajaste los brazos porque no llegaste ni a creer en tu obsesión, ni a creer en vos, pero creíste en los que leían la historia sin saber lo que sentías, sin saber lo que sentían. Sin entender.
Creaste tu propia historia sin sabes la verdad, sin saber si valía la pena o no luchar, aunque en el fondo sabias que no lo valía y no lo intentaste, o al menos cuando quisiste intentarlo ya era demasiado tarde. ¿Es demasiado tarde? ¿no valía la pena?
Yo misma me puse trabas, yo misma me encerré, me atasqué. y así como yo escave mi propio pozo, yo sola tengo que salir de él. De los dos pozos, el que yo misma cree por su obsesión y el que me creó mi victima. Victima de mi egoísmo, como yo fui victima del egoísmo de otro.
Pero como cambian las personas, ahora él es el que se esconde entre las sombras y yo estoy aqui loca por volverlo a ver...
"Tendré que tomar el toro por las astas, en verdad no tengo tiempo que perder.
Esta vida no me tira buenas cartas, pero en otra vida espero volverlo a ver. "
Esta vida no me tira buenas cartas, pero en otra vida espero volverlo a ver. "
(LPDA)
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