Tuve la experiencia, no tan grata, de que una persona muriera en mis manos. No la conocía, sólo iba a ser otro paciente al cual hacerle una placa de tórax, pero no fue simplemente eso, no llegó a serlo.
Tras un problema digestivo, creemos que tenia una úlcera o posible cáncer de estómago, el paciente vomita sangre y nosotros queremos ayudarlo poniendolo de costado para evitar que se ahogue con la misma. Nuestros intentos son en vano, el paciente se muere en segundos...
Dentro del estado de conmoción por vivir tal experiencia el técnico de guardia dice: "Ven chicos por cosas como estas uno aprende que hay que vivir la vida, experimentar, disfrutarla, porque después venís a hacerte una placa y no sabés si salís vivo..."
En el momento a mucha gente le pudo haber caído mal la frase o expresión del técnico, pero la verdad a mi me pareció totalmente certera. Y trato de ponerla en práctica día a día.
Hay gente que tiene enfermedades terminales y un límite de tiempo por lo tanto aprovechan cada segundos. Los demás que vivimos con la incertidumbre de cuando será nuestro final, vivimos tranquilos sin disfrutar mucho y pensando demasiado...
Creo que todos deberíamos plantearnos en disfrutar más la vida que tenemos ya que no sabemos cuánto tiempo tenemos en nuestras manos (: