Muchas veces caemos duro, nos deprimimos, tenemos caminos difíciles de caminar solos y creemos o sentimos que es necesario que alguien nos acompañe. El problema de todo esto no es necesitar a alguien, sino que muchas veces, y realmente quiero decir MUCHAS VECES, la persona que queremos o creemos necesitar no está, ni estará, ni estuvo nunca, al menos no de la forma que esperábamos.
Lo cierto es que, a pesar que algunas veces creamos que estamos solos en el mundo, siempre habrá una persona o un animal, que te escuche, se preocupe por ti, te de un consejo o simplemente esté cuando necesites a ese alguien que podría ser no siempre quien esperabas que sea.
Gracias hermana, amiga, compañera por estar...
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